Derecho de residencia y trabajo de los familiares de un ciudadano de la UE sin tarjeta de residencia


Una consulta frecuente y que genera mucha confusión incluso en las propias Administraciones. ¿Pueden los familiares de los ciudadanos de la UE beneficiarios del Régimen previsto en el Real Decreto 240/2007 trabajar en España antes de solicitar la tarjeta de ressidencia?

La mayor parte de las Administraciones suele responder con una negativa, explicando al solicitante que debe aguardar a tener la tarjeta de residencia de familiar de ciudadano de la Unión Europea en su poder para empezar a trabajar. Sin embargo, desde el punto de vista jurídico esa respuesta resulta más que cuestionable. Se trata de derechos básicos de los ciudadanos europeos y sus familiares, reconocidos en los propios tratados de la UE. Es en la Directiva 2004/38/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2004, relativa al derecho de los ciudadanos de la Unión y de los miembros de sus familias a circular y residir libremente en el territorio de los Estados miembros en donde se contempla esta posibilidad. Entre otras, las medidas contempladas en la Directiva, tienen por objeto facilitar el ejercicio del derecho de libre circulación y residencia de los ciudadanos en los países de la UE, reduciendo a lo estrictamente necesario los trámites administrativos, ofrecer una mejor definición del estatuto de los miembros de la familia, limitar la posibilidad de denegar o poner fin a la residencia, e introducir un nuevo derecho de residencia permanente. Esta Directiva 2004/38/CE, que fue traspuesta al ordenamiento español a través del Real Decreto 240/2007 que en su artículo 3.2, establece que: “Las personas incluidas en el ámbito de aplicación del presente real decreto, tienen derecho a acceder a cualquier actividad, tanto por cuenta ajena como por cuenta propia, prestación de servicios o estudios, en las mismas condiciones que los españoles”.

Luego, el apartado tercero del mismo precepto, dispone que la los titulares de los Derechos citados “que pretendan permanecer o fijar su residencia en España durante más de tres meses estarán obligados a solicitar […] una tarjeta de residencia de familiar de ciudadano de la Unión”, o lo que es lo mismo, solicitar la Tarjeta de Residencia de Familiar de Ciudadano de la Unión únicamente será exigible cuando tenga previsto prolongar la residencia por más de tres meses.

En relación al derecho a trabajar, debemos tener en consideración el artículo 12.2 del mismo Real Decreto 240/2007, según el cual “La solicitud y tramitación […] de las tarjetas de residencia no supondrá obstáculo alguno a la permanencia provisional de los interesados en España, ni al desarrollo de sus actividades”.

Por último, el artículo 14.4 del mismo cuerpo normativo, establece que, al margen de la obligación de los familiares beneficiarios de tramitar la correspondiente Tarjeta de Residencia como Familiar de Ciudadano de la Unión si pretenden residir por tiempo superior a tres meses, “los mismos podrán acreditar ser beneficiarios del régimen comunitario previsto en el presente Real Decreto por cualquier medio de prueba admitido en Derecho”, y en consecuencia, ejercitar los Derechos reconocidos en el Artículo 3.2 del RD 240/2007.

Por tanto, de la interpretación de lo expuesto en la normativa de referencia se advierte que la resolución que concede la expedición de tarjeta de residencia de familiar de la UE no es constitutiva del derecho de residencia de los familiares de los ciudadanos de la UE beneficiarios del régimen, ni es condición previa para ejercer los Derechos reconocidos en el Artículo 3.2 del RD 240/2007.

Así también lo reconoce la Resolución SGRJ/39/1105 del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales –actual Ministerio de Empleo y Seguridad Social- de fecha 8 de octubre de 2007, que tras examinar esta la cuestión, concluye que “el certificado de asignación del NIE y el resguardo de solicitud de la tarjeta de residencia de familiar de ciudadano de la unión, acompañados del pasaporte o documento de viaje que acredite la identidad del interesado, son documentos suficientes para el inicio de las prestaciones laborales correspondientes”.


En conclusión, entendemos que el familiar de un ciudadano de la UE, beneficiario del régimen previsto en el Real Decreto 240/2007, podrá comenzar a trabajar, siempre que pueda acreditar el vínculo y el resto de requisitos, contando, de ser posible, con el certificado de la asignación del NIE (también llamado nie provisional), y el resguardo de solicitud de expedición de la tarjeta y su pasaporte.


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